Imagen: larazon En América Latina, el ejercicio del poder se ha desarrollado de manera personalista, desde una lógica familiar/amical. Muchos de los gobernantes y funcionarios públicos consideran su trabajo como a un conjunto de relaciones entre amigos o familiares. De esta manera, los intereses particulares son trasladados al plano público. Esto ha generado que, por ejemplo, el patrimonio público sea custodiado como un bien privado. En la inserción dentro de una sociedad global, hoy en día, estas características generan consecuencias directas desde lo que ocurre en un plano nacional hacia el internacional. Aún más, como menciona Beck (2008), donde lo económico tiene un peso preponderante frente al plano político, la utilización de los recursos económicos de los Estados en forma de capital individual por parte de los funcionarios públicos genera un impacto de graves consecuencias, a veces a corto y otras a largo plazo, en ...